Estefanía Ramírez: una vida entre el deporte, la nutrición y la maternidad
“Todo esto surgió gracias a mi pasión por el fitness y el deporte”, afirma con una sonrisa Estefanía Ramírez Carpintero, egresada de la Licenciatura en Educación Nutricional Deportiva de INSUCE. Su historia está marcada por la perseverancia, el amor por el conocimiento y una convicción inquebrantable de que el bienestar también se aprende.
Cuando decidió estudiar, la vida ya le exigía múltiples roles: mamá, entrenadora, propietaria de un gimnasio. “La verdad es que la nutrición y el deporte siempre me llamaron mucho la atención, pero en su momento no tuve los recursos ni el apoyo para poder estudiar. Sin embargo, esa espinita siempre estuvo ahí”. Fue entonces cuando encontró en INSUCE un modelo que se ajustaba a su ritmo de vida, con clases flexibles y programas híbridos. Se adaptaba justamente a eso que yo necesitaba”.
No solo fue estudiante. Desde que comenzó la carrera, llevó sus aprendizajes al mundo digital. “Empecé a compartir en redes sociales datos sobre nutrición, sobre entrenamiento, y cómo lo aplicaba en mi vida, en la de mi familia, en amigos… Yo creo que la gente conectó con ese ritmo de vida”. Esa constancia construyó una comunidad fiel incluso antes de egresar. “Cuando terminé, la gente ya me conocía, ya sabía a lo que me dedicaba. Solo quedaba potenciarlo”.
Su camino no ha sido sencillo. “Fueron años de altas y bajas”, recuerda. La clave fue la organización: “Este momento es para clase, este para estudiar, este para entrenar, este para mi negocio… Todo muy dividido. Pienso que es la única forma para lograr cualquier cosa”. Y con firmeza añade: “El proyecto más importante que tenemos somos nosotras mismas”.
Para Estefanía, la práctica profesional también ha sido una escuela. “Cada persona es diferente, llegan con contextos distintos, y tienes que adaptarte a ellos. No podemos quedarnos solo con lo que aprendimos en la carrera; hay que seguir aprendiendo y también saber cómo tratar a la gente”.
Sus metas están claras: una maestría, quizá un doctorado. “Decidí darme un tiempo para dedicarme más a mi familia y a mi negocio, pero sí tengo esos planes. Todo es organización”.
INSUCE fue, en sus palabras, el pilar que hizo posible esta historia. “Se adaptó cien por ciento a lo que yo necesitaba. Gracias a INSUCE pude lograrlo”.
A quienes apenas comienzan su camino, Estefanía les deja un consejo práctico y poderoso: “Atrévanse a estar en redes sociales desde que ingresan a la carrera. Aunque sepan poquito, eso poquito puede ayudar a alguien más. Hoy, si no estás en redes, es como si no existieras. Y nunca se limiten a aprender más allá de lo que hay en la institución, porque siempre se puede aprender más”.


